domingo, 9 de diciembre de 2018

4 días en Moscú en invierno (diciembre)






En una entrada anterior os relaté los preparativos de este viaje, los datos prácticos (ropa que llevar, transportes, etc.) y la reseña de los hoteles. 

A continuación os relato el viaje día a día:


DÍA 1 (4/12/2016). Llegada a Moscú

Mi vuelo a Moscú sale a las 11h de la mañana desde el aeropuerto de Girona en vuelo directo. Para este vuelo no estaba permitido hacer el check-in online así que me toca estar en el aeropuerto a las 8 para facturar aunque solo lleve equipaje de mano. Había leído en la página web de Aena que era necesario llegar 3 horas antes de la salida para vuelos fuera de la zona Schengen y 2 horas para los países dentro del área. Como Rusia no forma parte de Schengen me tocó llegar pronto y una larga espera aunque la facturación no empezó hasta las 9 de la mañana. En la cola de facturación empecé a ver un poco el carácter ruso, no respetan el turno y se cuelan con todo el morro. A ver qué me encuentro por Moscú...

El vuelo sale puntual a las 11h y tras 4 horas llego a mi destino, el aeropuerto Vnukovo. Una vez allí busco una oficina de cambio para cambiar euros a rublos. Con la moneda local en el bolsillo me dirijo a coger el tren aeroxpress para ir al centro. El billete de ida y vuelta cuesta 940 rublos y la vuelta es valida 30 días así que cojo ida y vuelta en las taquillas en las que se puede escoger el idioma en español, ¡bien! También se puede comprar en la web yo no me acordé de que había esta posibilidad y lo compré allí. En 35 minutos sin paradas llego a la estación de tren Kievsky. Aquí hay que coger el metro Kiyevskaya al que se accede desde las estación de tren sin la necesidad de salir a la calle. ¡Wow la estación es preciosa! Qué ganas tengo de hacer un día una excursión recorriendo las estaciones mas bonitas de Moscú. Para llegar al hotel debo bajar en Kitay-gorod, cerca de la Plaza Roja. Recomiendo que llevéis un mapa con las estaciones en cirílico porque en Moscú sólo encontraréis los nombres en cirílico y por lo tanto si las lleváis sólo en ingles no os servirán para orientados. Hago un trasbordo, cambio de línea y llego a mi parada sin ninguna dificultad. Piso la calle y ya es de noche, el sol sale a las 8.30h y se pone sobre las 16h. El frío no me da ninguna bofetada al salir a la calle, pensaba que se notaría mucho más, creo que voy demasiado abrigada! Ahora toca situarme y encontrar el hotel, así que activo la app con el navegador con mapas offline Sygic que me baje ayer y como no doy con la dirección exacta le pongo las coordenadas que de casualidad llevaba impresas y cuando me deja en la puerta me doy cuenta que ya había pasado por delante pero el cartel es tan diminuto que no lo había visto, además el hostel ocupa toda una planta de un edificio pero no es a pie de calle sino un segundo piso con lo cual la entrada es de un piso normal, por eso no lo he visto a la primera. Pero ya está solucionado, estoy dentro y además me parece genial. Hoy ya no saldré, toca planificar el día de mañana y descansar.





DÍA 2 (5/12/2016). Plaza Roja, Catedral de San Basilio, GUM, Bokshoi 

Las ansias de conocer la ciudad hacen levantarme tan pronto que todavía es de noche, pero entre desayunar y arreglarme pasará el tiempo justo para que empiece el día. Salgo a la calle sobre las 8.30h y está nevando un poco. Durante el día seguirá nevando sin parar y con más intensidad y viento. He mirado el mapa y como la Plaza Roja no está muy lejos decido ir callejeando un poco pensando que lo encontraré rápido pero me lío un poco y hago uso de Sygic como ayer. Llego y ¡Qué chulo! Empiezo haciendo fotos a la catedral de San Basilio, el Kremlin por fuera, el mercadillo navideño y la pista de hielo hasta que la nieve aprieta con más fuerza y las manos me quedan heladas de sacarlas del guante para sacar fotos. Además se me está mojando el móvil, y la cámara! Aquí nadie usa paraguas y la gente camina por la calle tranquilamente con la nieve, de hecho no molestaría si no fuera porque hace un poco de viento y en este caso la nieve te viene a la cara y a los ojos. A parte de las manos en el cuerpo no tengo frío, no me he abrigado tanto como pensaba, llevo: camiseta térmica, jersey de lana normalito, un polar y la chaqueta plumón que no es muy gorda. Debajo del tejano una media térmica y un buen calcetín y podría pasar con menos, pero las manos al estar directamente expuestas a la nieve al principio no se nota pero al cabo de un rato quedan tiesas, pero las rusas van con medias finas de esas transparentes y tacones. 










Yo decido ir a los almacenes de lujo GUM para verlos y recuperarlas un poco la sensibilidad en las manos. Son chulos aprovecho para tomarme un café con leche por 85 rublos.













Salgo de nuevo con la intención de visitar el Kremlin pero como nieva bastante no apetece nada visitar exteriores ni sacar móvil o cámara por el frío en las manos y porque se mojan. Ya iré después o mañana. Ahora me dirijo al Teatro Bokshoi, primero paso por museo de historia y como hace frío veo un centro comercial enfrente y entro un rato. Paso por el teatro Bokshoi y como sigue nevando me paso por un súper y me voy al hotel a comer. 


Después de comer sigue nevando y decido pasar la tarde haciendo la ruta por las estaciones de metro más bonitasCojo la línea circular y visito las estaciones: kurskaya, komsomolskaya, prospect mira, belorusskaya, krasnopresnenskaya, kiyevskaya, park kultury. Aquí cojo la línea roja y hago parada para visitar las estaciones: kropotkinskaya, trpeatralnayam ploschchad revolyutsii donde bajo otra vez a plaza roja para verlo de noche.  

























En la plaza roja nieva bastante y se me moja todo pero no me resisto y hago fotos con este ambiente idílico. El centro GUM está iluminado y el mercadillo navideño está precioso. Me voy caminando al hotel. Si no hay necesidad de quitarse los guantes, la nieve y el frío no son problema, es más, ahora hace menos frío que esta mañana. Paseando por calles muy nevadas llego al hotel y ya sólo queda tiempo para una ducha y planificar el día de mañana. Me gustaría visitar: jardines Alexander, Kremlin, Cristo Salvador, parke Gorki, calle Arbat y Ministerio de asuntos exteriores, aunque si no pudiera visitar nada más con lo de hoy me doy por satisfecha, Moscú me ha parecido increíble, me ha encantado.


























DÍA 3 (6/12/2016). Jardines Alexander, Kremlin, Catedral Cristo Salvador, Gorki, Arbat, Ministerio de Exteriores 

Me levanto que ya es de día y veo que no nieva, ¡bien! La nieve es bonita y deja estampas muy románticas pero es un incordio para visitar exteriores. Me encantó vivirla y disfrutarla ayer, hubiese sudo una lástima viajar a Rusia en diciembre y no ver nieve, la esperaba con ilusión pero ya tuve es suficiente... jejeje que quiero visitar el Kremlin pudiendo sacar el móvil y/o la cámara sin miedo a que se me moje. Hoy podré hacerlo a ratos, el tiempo cambia rápido y nevará y parará a ratos durante todo el día con frío un poco más intenso que ayer aunque sigue siendo mucho más soportable de lo que esperaba.

Voy de nuevo a Plaza Roja, hago más fotos, inevitable. Me dirijo a los jardines Alexander y veo como van quitando nieve y dejan los caminos limpios. Saco el ticket para el Kremlin, paso un control de seguridad y entro cuando empieza a nevar de nuevo. Ahora noto más frío, a pesar de esto visito todas las iglesias y catedrales del recinto, que es enorme!






















Me entretendría más pero no puedo y salgo. Me refugio en el metro unos minutos y salgo de nuevo. Voy a la Catedral de Cristo Salvador porque la diviso al fondo aunque esta más lejos de lo que parece. Antes de llegar me paro en el puente para observar el río Moldova y el Kremlin a lo lejos. 











Voy a buscar una parada de metro pero está un poco lejos y como hace frío veo a través de unos cristales lo que intuyo que es una cafetería pero me debo equivocar de puerta porque entro pensando encontrarme un bar y resulta ser un restaurante de lujo en el que todavía no hay nadie pero como nada más entrar viene una chica a atenderme y solo he visto la entrada, a lo mejor el bar está más a dentro, no sé. Le pregunto si sirven café, me dice que sí aunque veo que todas las mesas están paradas para comer, pero me lo sirven igual, a lo mejor seré la única que ha entrado allí a tomarse un café jajaja. pensaba que me saldría incluso más caro, me ha costado 160 rublos, caro en Moscú pero era de esos sitios que te piden el abrigo al entrar. Salgo reconfortada y voy al parque Gorki porque cerca hay para de metro. Tiene que ser muy distinto fuera de invierno, ahora todo cubierto de nieve. 












Salgo del parque y tomando una calle que me llevará a la calle principal donde hay el metro piso mal en la acera que está helada y en pendiente y... ¡al suelo que me voy! Justo en este momento me estaba cruzando con una mujer con un niño y ha pasado de largo sin decirme si estaba bien, nada. He caído de lado y estoy bien pero me duele la muñeca, dolor que no incrementa pero no cesa en todo el día. Es que la nieve cuando se derrite y queda helada... He visto mas de un patinazo, aunque no he visto nadie caerse.


En fin, paso por una tienda en la que solo venden galletitas y dulces y paro a comprar. No tengo ni idea de que es cada cosa y la vendedora solo habla ruso, así que escojo 5 cajitas distintas para mi y familiares y en casa tendremos sorpresa! jajaja



Camino un ratito más y llego al metro. Me dirijo a la parada más próxima a la calle Arbat, mi siguiente parada ya que son las 14.30h más o menos y tenía ganas de ver esta calle comercial y aprovechar para comer en la cadena My-my que había leído que estaba bien y bien de precio. Pensaba que habría mas comida típica, pruebo una sopa, un pavo guisado y un postre, más pan por 411 rublos, todo muy bueno.









Con el estómago lleno y sin frío salgo a recorrer esta calle de tiendas ahora que ha parado de nevar. Incluso ha quedado un poco despejado. Me paro en una tienda de souvenirs que está justo al lado de My-my aunque he leído que para comprar las muñecas matrioskas es mejor ir al mercado Izmailovo pero no se qué haré mañana todavía así que por si a caso compro souvenirs aquí ya que en esta tienda tienen muchos tipos de muñecas con distintas calidades y precios. En otras tiendas después las veo más baratas, pero expuestas en cestos en la calle imagino que la calidad no es la misma. Hay muchas tiendas de souvenirs así que podéis comparar aquí las había desde unos 600 rublos hasta mas de 50.000. En esta calle también encontrareis Mc. Donalds, Starbucks, etc, aunque cuesta detectarlos porque el nombre está escrito en cirílico!










Al salir de la tienda veo que han acordonado la calle y enseguida me doy cuenta que establecen un perímetro de seguridad de algunos edificios porque hay gente que se dedica a limpiar los tejados de nieve echándola a bajo, así que si no queréis que os caigan paladas de nieve sobre la cabeza mejor procurad vigilar y no pasar detrás de la cinta, ¡curioso!



Llego hasta el final de. calle donde me espera el edificio de Ministerios Exteriores. Al fondo veo también la silueta de las siete hermanas, los edificios que conforman el distrito financiero pero ya está anocheciendo y parecen lejos así que decido no ir hoy, veremos si voy mañana.




Como pasa el tiempo entre orientarse, caminar con nieve, hacer fotos sacando primero guante, luego cámara y móvil, luego guardarlo enseguida, etc. Se hace de noche así que llevo horas caminando y decido ir a buscar una parada de metro e ir al hotel ya que llevo también las bolsas con las matrioskas, la otra con las galletas y me duele un poquillo la mano y hace fresco.




DÍA 4 (7/12/2016). Cementerio Novodevichy y Parque Kolomenskoye,  


Abro los ojos y veo que entra luz por la ventana, miro y... ¡hace sol! ¡bien! Aunque con el día despejado se nota mucho más el frío, no se a qué temperatura estamos porque por la calle no he visto ni un solo termómetro en todo el día pero hoy estamos unos cuantos grados bajo cero, según google -11. Es el día que más frío noto, básicamente en la cara (nariz y ojos que son los pocos cachos de cara que quedan al descubierto) y las manos, los guantes no son lo suficiente gordos y además para usar cámara y móvil continuamente hay que estar sacándolos, así que muchas veces se quitan las ganas de hacer fotos. Con lo que a mi me gustan, que siempre hago un montón. En este viaje saldré en pocas fotos porque ponerse a probar con los selfies, con el palo o con el mini trípode para la cámara es un engorro. El frío de hoy no es sólo una sensación mía porque en varias ocasiones se me ha quedado el móvil inutilizado por retirarse bruscamente la tarjeta, al darle calor unos segundos con las manos o aliento se ha recuperado enseguida. De hecho la cámara también se queja, la batería se descarga con el frío y se recupera cuando entra en calor, así que debe hacer frío del bueno aunque en el cuerpo y los pies no lo sufro, debo ir bien preparada porque estoy bien.

Primera parada del día: cementerio Novodevichy. Justo en la puerta de la entrada a mano derecha podremos tener unas estupendas vistas del distrito financiero con las famosas siete hermanas. Paso por taquilla, pago 300 rublos y entro al recinto amurallado de este cementerio y monasterio en el que me encuentro paseando prácticamente sola, normal, un miércoles de diciembre ¿a quien vas a encontrar? Me da tranquilidad pasear por este lugar sagrado con la estampa nevada y totalmente sola, es uno de esos momentos que he tenido la suerte de disfrutar en algún momento en todos mis últimos viajes, sensaciones especiales que te regalen los viajes y que hace que nos enganchemos a esto.













Cuando termino la visita, sin prisa, pongo rumbo a la otra punta de la ciudad: parque Kolomenskoye. Hay que caminar unos 15-20 minutos para llegar a este monstruo de parque y no lo digo porque sea feo sino porque es enorme enorme. Tiene de todo: iglesias, zonas para patinar, toboganes, sitios de comida, zonas para practicar skimo, lugares para tirarse en toboganes, etc. Y por supuesto yo lo encuentro todo nevado. Me encanta y me gustaría ver lo distinto que luce en verano sin nieve, ojalá pueda volver algún día para comprobarlo, descubriría un Moscú completamente distinto. Aquí noto bastante el frío, aunque no me quite los guantes tengo que meter las manos dentro de los bolsillos de la chaqueta e ir moviéndolas porque me quedan heladas igualmente. Me gustaría recorrerlo de cabo a rabo pero como la temperatura no es nada confortable y son las 13h decido irme a comer, hay un My-my por la zona así que repito!


























Me había planteado ir al mercado Izmailovo que me apetecía un montón pero no tardará mucho en oscurecer y el cielo se ha vuelto a tapar, en breve puede que vuelva a nevar así que decido callejear un poco por esta calle de tiendas internacionales que me parece muy agradable y así voy a ir hacia el hotel caminando en lugar de ir en metro, si aguanto bien el frío. El gps me marca unos 2km, voy a probar. Enseguida encuentro otra calle con tiendas de lujo, sería el símil a la calle Serrano o Paseo de Gracia. Están preparando la decoración navideña y esta precioso, entro a un centro comercial de lujo en el que todo parece de cuento. No he ido al mercado pero me ha gustado encontrarme y pasear por estas calles tan señoriales. De hecho casi prefiero no haber visto el mercado porque como se que es un buen lugar para comprar matrioskas no quiero ver los precios que se mueven por allí por no compararlo con lo que yo pagué por las mías en la calle Arbat, aunque no me duele porque para mi son muy bonitas.
















Se está haciendo tarde así que voy al hotel a recoger la maleta y voy a cambiar de hotel porque mañana mi vuelo sale a las 8h de la mañana y por lo tanto reservé un hotel cerca del aeropuerto para la última noche porque voy a tener que estar temprano en el aeropuerto y tengo que estar 3h antes porque Rusia no está dentro de territorio Schengen y además me hacen facturar la maleta, así que a las 5h debería estar por allí.

Para ir al nuevo hostel tengo que ir en metro hasta la estación Kyersky, allí cambiar a la estación de tren y coger el tren aeroexpress que en 35 minutos me dejará en el aeropuerto. Como cuando llegué compré billete de ida y vuelta válido por 30 días ahora no tengo que pasar por taquilla y me viene fenomenal porque cuando llego a la vía 3 el tren ya está en el andén a punto para salir, incluso corro un poco para evitar perderlo y tener que esperar al siguiente dentro de 30 o 60 minutos.

Una vez en el aeropuerto pongo las indicaciones de Sygic para llegar al hostel. Me marca 10 minutos, espero encontrarlo rápido porque es noche cerrada y estoy caminando prácticamente sola por calles de las afueras de un aeropuerto que más que calles parecen carreteras solitarias. Cuando me marca que he llegado solo veo una caseta pero no pone el nombre del hotel, ¿es aquí? dudo, sigo un poco adelante pero no hay nada en la calle, además le puse las coordenadas exactas para asegurarme, así que entro a preguntar y resulta que si. Es un sitio muy sencillo, un poco cutre y además no hablan nada de inglés pero para una ducha y descansar unas horas teniendo la tranquilidad de que estoy a menos de 10 minutos del aeropuerto servirá. Aquí también tengo que dejar los zapatos en la entrada como pasaba en el hostel anterior y como estuve haciendo en Japón,ya no me acordaba. del incordio que supone ir poniendo/quitando zapatos pero aquí con la cantidad nieve que se acumula el los zapatos es realmente comprensible, el suelo se pondría perdido a cada momento. De hecho por 13 euros la noche tampoco le puedes pedir mucho, aunque en el que me he alojado estos días por poco más era otra historia, no tenia nada que ver, el anterior hostel me ha encantado. Era amplio, todo nuevo, con comodidades y servicios, le pondré muy buena nota en Tripadvisor. En el hostel de hoy la habitación está justo delante de la cocina con la mesa que está abierta a la recepción así que se escucha la gente charlar mientras cena, de hecho da la impresión que esto es la casa de los dueños del hostel, un matrimonio ruso que no habla ni pizca de inglés, aunque la chica intenta ser agradable y cercana. Entonces está la recepción/cocina/comedor (una mesa con 3 taburetes) dos habitaciones para huéspedes y la suya propia y ya está. Y parece ser que hay unos amigos con los que están charlando, aunque esto dura poco la verdad. Segundo problema que realmente molesta: aunque al entrar nos hacen firmar un compromiso de no hacer ruido, apagar los móviles en la habitación etc. Una de las chicas con las que comparto habitación, increíblemente se pasa 4h, sin exagerar comiendo pipas, una cada 10 segundos, una pasada, no lo entiendo, no para y el ruidito cada vez que rompe la cáscara me está poniendo de los nervios. Con el silencio que hay molesta mucho, imposible dormir, además cada cama tiene un enchufe y una luz propia que si se enciende molesta a los demás porque las cortinitas de la cama no cubren toda la cama, solo tapan una parte y además no son muy gruesas con lo cual la luz ilumina bastante la habitación y la chica está viendo pelis o series en el portátil con los cascos y la luz encendida ¿qué necesidad hay? ¿no le basta la luz del portátil? Hay gente que no tiene ningún respeto hacia los demás. Pero es lo que tiene compartir habitación... Aunque este es el 5º hostel en el que me alojo en mi vida y es la primera vez que alguien molesta.





DÍA 5 (8/12/2016). 

Cuando me levanto por la mañana... ¡Uau está todo nevado! Esto es lo que veo desde la ventana. Me entretengo un poco con las vistas y poco más... Salgo a la calle y me voy al aeropuerto al que llego en menos de 10 minutos. Poco más, este viaje tan especial llega a su fin. Lo recomiendo, me ha encantado!














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