martes, 21 de enero de 2014

China (2013). Segundo día en Shanghai





MI MEJOR MOMENTO DEL DÍA: 



Jardines Yuyuan






Día 7 (1/09/2013). Segundo día en Shanghai: Ciudad Antigua, Jardines Yuyuan, Templo Buda de Jade y Pudong



Nos levantamos y después de desayunar nos ponemos en marcha. Como cada jornada empezamos y terminamos el día en el Bund viendo las fabulosas vistas del Pudong. Desde allí nos dirigimos a los Jardines Yuyuan. En el mapa parece que no está muy lejos pero ya sabemos que en China las distancias son grandes, aún así, sabiendo que tardaremos una media hora o más en llegar decidimos no coger el metro (parada Yuyuan Garden S., te deja a unos 10 minutos de los jardines) e ir andando para ir descubriendo un poco más Shanghai. Nos confundimos un poco cuando vemos por la calle inidicaciones de Yu Garden, ¿serán los mismos? Nos marcan en la misma dirección que nos apunta el mapa así que vamos a comprobarlo y resulta ser que sí! A los pocos minutos, y sin pérdida, llegamos a la Ciudad Antigua de Shanghai. Y antes de dar con los jardines nos encontramos con el Yu Yuan Old Market, un bazar situado en un entramado de calles con construcciones tradicionales por las que merece la pena pasear si no fuera por los cientos de vendedores que intentan reclamar tu atención ofreciéndote: rolex y copias de bolsos de marca. Reconozco que a las personas que les guste comprar este tipo de artículos habrán llegado al paraíso ya que está repleto de tiendecitas con estos tipos de objetos, souvenirs, joyas, etc. pero para nosotros, que no teníamos intención de comprar falsificaciones, nos resultó un poco agobiante. 






Ciudad antigua de Shanghai


Entrada al Yu Yuan Old Market



Ciudad Antigua de Shanghai, Yu Yuan Market



Ciudad Antigua de Shanghai, Yu Yuan Market



La arquitectura de la zona nos encanta. Estamos paseando un rato pero sin perder el objetivo de encontrar los jardines, cosa que nos cuesta un poco. Vemos una oficina de turismo y vamos a preguntar. Allí nos dan un mapa más completo que el que llevamos y nos indican perfectamente cómo llegar. Realmente estábamos muy cerquita pero estas calles del Old Market son un laberinto y todas parecen iguales! Ahora sí, llegamos a la taquilla y pagamos los 40 cny por persona para entrar. Nos encontramos con unos preciosos jardines con muchos pabellones y templos con la arquitectura clásica china. Es un placer pasear tranquilamente por este conjunto de lagos, puentes, vegetación y pabellones. Hay gente pero no demasiada como para no disfrutar del lugar. No hay que decir que la dimensiones del lugar son enormes y la visita nos llevará un buen rato. Además, cuando estás aquí dentro desconectas por completo de la Shanghai moderna, llena de edificios, con coches y centros comerciales por todas partes. Es un pequeño remanso de paz que mantiene y nos recuerda los orígenes de esta tierra. Nos alegramos al ver que se conservan pequeñas zonas tradicionales y "orientales" dentro de Shanghai.  






























Salimos del templo y ponemos rumbo al Templo de Buda de Jade. Ahora sí vamos en busca de la parada de metro para llegar al templo (parada Changshou Road). Pasamos por las calles traseras del Old Shanghai y de los jardines y sólo encontramos casas de te, restaurantes y puestos de comida callejera que huelen de maravilla. ¡Lástima que no debían ser más de las 12h! Para nosotros demasiado pronto para comer. 


Puestos de comida callejera en Shanghai



Damos algunas vueltas, seguimos caminando pero somos incapaces de encontrar una parada de metro. Debo decir que la red de metro no está tan extendida como en Beijing que a raíz de los juegos olímpicos de 2008 amplió mucho la red de transporte público y sigue haciéndolo a día de hoy. En Shanghai la red es menos extensa y las paradas pueden estar muy separadas unas de las otras. Llevamos ya bastante rato caminando sin encontrar una estación de metro y como sería imposible llegar hasta el templo andando porque está muy lejos decidimos parar un taxi. No nos cuesta mucho, nos alegramos que aquí los taxis cojan a extranjeros sin problemas y que hablen inglés (a diferencia de lo que pasa en Beijing). Le indicamos al taxista dónde queremos ir y nos lleva en unos 15-20 minutos por 24 cny (3 euros!). Realmente no duele coger un taxi con estos precios y además te deja en la misma puerta.  La entrada nos cuesta 20 cny por persona. 


El Templo de Buda de Jade es uno de los pocos monasterios budistas abiertos al culto en Shanghai. Podríamos decir que sería el equivalente al Templo de los Lamas de Beijing, salvando algunas diferencias. Primero, es mucho más pequeño. Segundo, se ve en la foto inferior que el templo ha quedado situado en medio de grandes edificios que se ven perfectamente desde el templo, cosa que resulta algo chocante. En tercer lugar, lo plantean de forma más comercial. Me explico, nada más entrar, un señor muy amable nos indicó que la visita empezaba en el pabellón superior al que se accedía mediante unas escaleras. Subimos las escaleras y nos encontramos con que el pabellón no era más que una tienda de figuritas de jade, algunas de las cuales rondaban los 25.000 euros (en la composición de fotos la primera a la derecha)!!  Y algunos elementos de culto a los que echar monedas. Además, destaca el buda de jade de 1.9 metros que está situado en otro pabellón de la planta alta del templo al que no se permite acercarse, sólo verlo desde lejos, previo pago de 10 cny. Nosotros decidimos no pagar por verlo. Finalmente, la última diferencia juega a nuestro favor, aquí permiten hacer fotos dentro de los pabellones pero sin flash. 



Templo de Buda de Jade


Figuras de Jade (la de la parte superior derecha cuesta 25.000 euros!)

En esta parte del templo también pudimos contemplar un artista que pintaba cuadros mojando la tinta en la palma de su mano. Nos pareció curioso. Os dejo un vídeo: 





Vimos pabellones con gente rezando y llevando algunas ofrendas pero no nos cautivó ni nos impresionó tanto como el Templo de los Lamas de Beijing, quizás si hubiésemos visto éste primero nos hubiera gustado algo más. No nos desagradó para nada, además tuvimos la oportunidad de ver a unos monjes budistas orando y cantando y nos gustó pero nos dejó algo más fríos que el otro porque lo vimos más enfocado a los turistas. 

























Al salir empezamos a notar hambre y es que debían ser sobre las 14h. Dimos una vuelta por la zona para encontrar un restaurante pero no vimos muchos y los pocos que vimos no nos entraron por los ojos así que decidimos hacer una apuesta segura: Nanjing Road que si alguna cosa tiene son tiendas y restaurantes! En la puerta del templo vimos un taxi que descargaba unos turistas tal y como habían hecho con nosotros un rato antes así que le paramos nosotros. Le indicamos la calle más famosa de Shanghai y nos llevó por 20 cny, algo más barato que antes! Allí dimos unas cuantas vueltas y como ya era bastante tarde terminamos comiendo en un KFC, ya que básicamente encontramos sitios de comida rápida, qué triste... jejeje. 


Al salir de comer dimos un paseo por la calle y nos sorprendimos al ver un par de personas en pijama por una de las calles más comerciales del mundo, lástima que no tuviera la cámara a punto en esos momentos! Pero además nos encontramos a personajes tan variopintos como estos que amenizan el paseo: 







Después de pasear un rato nos fuimos a descansar al hotel. Ya por la tarde nos decidimos a salir a conocer el Pudong de primera mano, no nos contentamos con haberlo visto varias veces desde la distancia! Pero antes como cada día volvimos a dar un paseo por el Bund para ver todo iluminado y volver a maravillarnos con las vistas del Pudong y su edificio más emblemático, la Perla. 



















Esta imagen nos tiene cautivados. Esta vez, cámara en mano, pudimos hacer algún vídeo:  





Nos fuimos de nuevo hacia Nanjing Road para coger el metro y hacer una parada para cruzar el río y plantarnos en el Pudong (Parada Lijiazul). También se cruzar mediante un tren que pasa por un túnel panorámico futurista o bien el ferry. Aquí el billete de metro es algo más caro que en Beijing, nos cuesta 3 cny por persona (en Beijing 2cny) aunque estamos hablando de céntimos de euro de diferencia! Nuestra intención era subir a uno de los tres rascacielos para ver Shanghai iluminado desde las alturas. Se puede subir a: 

- La Perla (Torre Perla de Oriente). El edificio mítico del Pudong. Cuesta, según la guía (que en cuestión de precios estaba un poco desactualizada), 100-150 cny pero el inconveniente es que te pierdes la imagen de este curioso edificio. 

- Shanghai World Financial Center. Según dicen tiene el mirador más alto del mundo con precios de 100/110 o 150 cny según si se sube al mirador de las plantas 94/97/100. Dicen que es el que tiene peor vista por estar situado por detrás de la Torre Jinmao. 

- Torre Jinmao. Es el edificio más popular para ver las vistas de Shanghai  y la Perla iluminados, desde las alturas. Precio según la guía 88cny (¡falso!). 


En este punto tenía dudas sobre si acceder a la Torre Jinmao para ver las vistas desde allí. Por un lado me gustaba la idea pero por otra pensaba que era carísimo el precio que hacían pagar para ver prácticamente lo mismo que veíamos desde tierra, simplemente desde otra perspectiva. Al final fuimos, desde lejos veíamos la torre en todo momento así que no nos hizo falta el mapa para situarnos, fuimos siguiendo la imagen de la torre, aunque cuando nos fuimos acercando en algún momento nos confundimos siguiendo la silueta de la Torre Central de Shanghai, un nuevo edificio en construcción que parece que será el más alto de todos. Una vez en la Torre Jinmao nos costó un poco encontrar la entrada pero finalmente entramos por el hotel Gran Hyatt (5 estrellas). Nos dirigimos a la taquilla situada en el observatorio, una de las plantas inferiores del hotel y cuando vimos que los precios por persona para acceder al mirador eran de 120 cny, y que por lo tanto pagaríamos 30 euros entre los dos simplemente para ver Shanghai desde una de sus plantas decidimos que no nos merecía la pena. 


Torre Jinmao






En ese momento decidimos dirigirnos a algún punto cercano al río para contemplar el Bund, imagen que nos encantó y con la que nos dimos por satisfechos. El Pudong estaba casi desierto. Pocos coches, calles residenciales, poca gente por la calle y mucha oscuridad. Nos despistamos con el mapa y sus distancias y nos costó bastante rato encontrar la calle paralela al río pero cuando la encontramos nos sorprendió ver que la mayor parte de la calle la formaban restaurantes y edificios privados con terrazas privadas con lo cual era imposible obtener una vista del río y del Bund. Estuvimos andando bastante rato, calculo que algo más de una hora, hasta encontrar algún mirador para contemplar las vistas. Finalmente vimos unas escaleritas y un paseo de unos metros en los que se podía pasear al lado del río viendo el Bund.  ¡Por fin! Nos gustó mucho ver "el otro lado". 



Bund desde Pudong


Después de un buen rato contemplando las vistas decidimos volver al metro para ir a cenar y al hotel a dormir. Cerca del metro contemplamos por última vez por este día la imagen de la Perla, esta vez de cerca. 





La Perla













18 comentarios:

  1. Los jardines me gustan mucho ^_^ y me encanta que ciudades modernas conserven esoslugares tradicionales ;)

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    1. Si, los primeros pasos por shanghai no nos emocionaron justamente por eso porque creímos que era una ciudad muy moderna que había abandonado demasiado su parte tradicional. Al ver estos jardines ya empezamos a tener otra impresión de la ciudad!

      Un abrazo!

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  2. Lo de los vendedores atosigadores me recuerda a Estambul y a Marrakech. En el Gran Bazar pasaba igual. Te agobiaban para que compraras.
    Un abrazo

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    1. No se puede comparar con el agobio que vivimos en los zocos de Túnez o Egipto pero a cada paso se te acercaba una china, normalmente, con una tarjetita para que fueras a su tienda a comprar bolsos o rólex, etc. e incluso te acompañaban unos pasos insistiendo un poco. Hay gente a la que le encanta, a mi me agobia un poco, pero en fin, es su manera de captar clientes...

      Un abrazo!

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  3. Jejeje que gracia que os encontrárais dos en pijama!!! Ya también pensaba que el templo del Buda de Jade era más impresionante!
    Los puestecillos de comida tenían muy buena pinta, qué pena que no fuera la hora!
    Saludos!

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    1. ¡Lo del pijama me mató! jejeje. En Pekín vimos una chica en pijama en pleno centro comercial y nadie la miraba raro, nos extrañó pero no le dimos más importancia, pero al ver a dos más en pleno Nanjing Road pensamos que debe ser algo "normal" pero choca!

      Un abrazo!

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  4. A ese de la trompeta en el balcón también le vimos! Lo bueno es que nos paramos a mirar como unas cuantas parejas estaban bailando con su música y un chino se acercó y me pidió para bailar. No recuerdo si yo llevaba chanclas o calzado deportivo, algo poco estético para bailar aquel agarrao, porqué si no te juro que acepto...me moría de ganas!
    Un abrazo

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    1. Qué curioso M. Teresa!! Podía ser toda una experiencia: bailar un agarrao en chanclas con un chino en Nanjing Road, ¿por qué te lo dejaste perder mujer? Jajaja

      Un abrazo

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  5. Al fin llegasteis a la parte histórica de la ciudad! El vídeo de los personajes es cañero, je je, anda que no le dan ambiente a la calle. Las vistas nocturnas espectaculares. Un saludito guapa ;-)

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    1. Junto al pudong esta parte de la ciudad es de lo que más nos gustó de Shanghai. La Calle Nanjing Road da para mucho, te podrías pasar horas viendo pasar gente curiosa o personajes de todo tipo! Es un espectáculo en vivo ;-)

      Un abrazo!

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  6. Impresionante el skyline nocturno, pero la ciudad antigua me ha dejado sin palabras. Qué maravilla!!

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    1. El primer día cuando vimos una ciudad tan moderna empezamos a dudar de si nos gustaría pero el segundo día nos encantó justamente por la ciudad antigua y por plantarnos en el Pudong y ver justo el otro lado iluminado. Mereció la pena.

      Un abrazo!

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  7. Lo de la ciudad antigua parece impresionante, Ana. Chapó por el post, fantástico. Unas fotos que nos acercan hasta allí con facilidad.

    Abrazos.

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    1. La ciudad antigua nos gustó mucho más que la parte moderna de la ciudad y nos gustó ver que pueden subsistir las dos partes y deseamos que la antigua no desaparezca nunca ya que le da un encanto a la ciudad que sería difícil de encontrar sin ella, bajo nuestro punto de vista.

      Un abrazo!

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  8. Quiero ir a China!!! sí ya se que digo lo mismo en cada entrada vuestra que leo, pero es que quiero ir!!!
    un abrazo,

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    1. jajajaja. Pues espero que no vayas todavía porque nos quedamos con las ganas de visitar las regiones de Xi’an, Hong-Kong, Guilín o Yunnan y seguro que tu las visitas y me muero de la envidia al leer tus relatos...jejeje Bromas a parte, seguro que te encantaría.

      Un abrazo!!

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  9. Shanghai fue mi última parada que durante 26 días me llevó a cruzar medio mundo, desde Madrid hasta la estación de tren de Shanghai como estación final en trenes, cruzando europa, rusia, siberia, mongolia ... por aquello Shanghai fue una despedida perfecta a ese viaje ...
    Recuerdo que cuando llegué, de noche, me alucinó ... sólo faltaban coches volando por el pu dong :)

    Saludos!

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    1. Sí, Alfonso me leí tu viaje en transmongoliano antes de partir para ver tus impresiones de Pekín y Shanghai! China es un país de contrastes, desde aldeas remotas hasta megaciudades que parecen sacadas del futuro como Shanghai. Lo de los coches volando por el pudong... llegará! :)

      Saludos!

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