jueves, 8 de diciembre de 2011

Oporto 2011




MI MEJOR MOMENTO/FOTO DEL VIAJE:

Douro de noche





VIDEO RESUMEN DE NUESTRA ESTANCIA EN OPORTO:






ITINERARIO:

Día 1 (3 diciembre): Madrid - Oporto
Día 2 (4 diciembre): Oporto
Día 3 (5 diciembre): Oporto
Día 4 (6 diciembre): Oporto - Madrid


















ALOJAMIENTO: Hotel da bolsa. Cuando uno contrata un hotel nunca tiene la certeza de haber acertado con la elección, por más opiniones de viajeros que lea. Me pasé varios días contrastando opiniones de hoteles en Oporto y realmente todas las que eran asequibles a mi bolsillo eran bastante flojas (sobretodo en relación al desayuno y la decadencia de las instalaciones del hotel). Tenía claro que quería alojarme en el centro y cerca de la ribera, así que finalmente y después de mucho comparar me decidí por el Hotel da Bolsa y realmente di en el clavo. Es muy muy céntrico con lo que se puede ir a cualquier parte andando y está muy cerca del río Duero (5min) y de la estación de trenes y metro de Sao Bento (5min), con lo que su ubicación es ideal. Contratamos una habitación doble por 60 euros la noche y cuando llegamos nos ofrecieron tres alternativas. Por el precio que habíamos acordado podíamos escoger entre una doble muy amplia con camas separadas en el 3r piso o una doble más pequeña con cama de matrimonio en el primer piso (el recepcionista nos advirtió que en la primera planta se escucha un poco de ruido de la calle y de las personas que bajan a desayunar por la mañana), pero por otro lado nos dieron la posibilidad de hospedarnos en una suite en el quinto piso con vistas al Duero por 10 euros más por noche, en total 70 por noche y por lo tanto: 210 euros. Nos decidimos por esta opción y estuvimos realmente muy bien. La suite era muy moderna, con una amplia cama, dos baños completos (la primera vez en mi vida que me alojo en una habitación con dos baños!!) y unas ventanas que todas las mañanas nos mostraban como se desperezaba la ribeira en Oporto. No escuchamos nada de ruido. Los desayunos eran muy completos y el personal muy amable. Sin pedirlo nos regalaron un mapa y nos marcaron las principales atracciones turísticas así como las mejores zonas de restauración. Soy incapaz de encontrarle alguna pega y por lo tanto lo recomiendo con los ojos cerrados y si volviera a Oporto repetiría, no me cabe la menor duda.










Vista desde una de las ventanas situadas en el suelo de la habitación




Día 1 (3 diciembre): Madrid - Oporto


Nuestro vuelo sale a las 19h y llegamos a la misma hora en Oporto, la hora de diferencia con esta ciudad portuguesa ahora nos favorece. En el mismo aeropuerto cogemos la linea E (lila) del metro que nos trasladará al centro de la ciudad. Después de 15 paradas bajamos en Trindade y allí tomamos la línea D (amarilla) dirección St. Ovidio que en dos paradas nos deja en Sao Bento. El metro que sale del aeropuerto pasa cada 30 minutos, nosotros esperamos unos 20. Debo decir que al tomar el metro nos sorprendieron varias cosas:

1) La única forma de comprar los billetes es mediante máquinas que en muchos casos no aceptan ni tarjetas ni billetes, con lo que es bueno llevar algo de calderilla para facilitar la compra. A nosotros nos tocó una máquina que sí admitía tarjetas pero no nos la aceptaba y también admitía billetes pero solo de 5 o 10 euros (sólo teníamos de 20), con lo que apurando conseguimos reunir
 en monedas los 4,40 que nos costaron los dos billetes. En caso que viajeis más de una persona hay que comprar cada uno por separado con lo que si os encontrais un grupo delante vuestro debereis tener un poco de paciencia.

2) Después de comprar el ticket hay que validarlo en unas máquinas con lector situadas al lado de la máquina expendedora, y así lo hicimos, pero realmente el billete no es necesario para acceder a las vías, podríamos haberlo hecho sin necesidad de comprar ningún título de transporte. Pensamos que a lo mejor hay revisores en el tren que comprueban que tengas un billete válido, pero no es así, o por lo menos no apareció en los 30 minutos que estuvimos montados. Nos sorprende que todo el mundo compre el billete y lo valide si no hay medidas de seguridad y control.

3) El metro en realidad es un como un tren (pequeño) puesto que viaja por el exterior casi todo el trayecto, incluso dentro de la ciudad de Oporto.



Salimos de la estación de Sao Bento, es de noche,  y nos encontramos una ciudad con edificios muy bien iluminados y con mucho encanto. Bajamos por la Rua Mousinho da Silveira y a pocos metros nos encontramos ya con nuestro hotel. Antes nos cruzamos con algunos hombres caminando solos y con algunas copas de más por la calle, no será el último día que veremos esta escena... Hacemos el check in y nos vamos a cenar puesto que son más de las 21h y aquí cenan algo más pronto que en España, como casi en toda Europa. Nos dirigimos a la Ribeira que nos espera radiante. La mejor vista de la ribeira, para nosotros, es de noche, cuando todo está iluminado y Vilanova se funde con el Douro a modo de reflejo. Desde la Praça Ribeira tomamos una callejuela a mano izquierda (Rua dos Canastreiros) con algunos pequeños restaurantes. Entramos en el primero y está lleno, con gente esperando fuera, así que nos dirigimos a otro, a pocos metros. Nos sentamos y sin haberlo pedido nos traen un chorizo ahumado y unos mejillones de aperitivo (que cuando nos traen la factura descubrimos que nos lo han cobrado por 7-8 euros!!!!!!). Nos pedimos un plato cada uno: sardinas (típicas) y unos calamares rellenos. Los platos cuestan unos 7-8 euros pero son completos pues llevan: lechuga, patatas hervidas y arroz. De postre decido probar un Pão De Ló de Ovar. Se trata de un bizcocho con yema muy suave y dulce. Como anunciaba hacemos cábalas de lo que nos va a costar la cena y cuando llega el ticket nos sorprende por ser un poco más alta de lo que esperábamos. Con los días descubrimos que en Oporto es costumbre que te traigan unos aperitivos que te cobraran en caso de que los pruebes. No lo sabíamos. Estamos acostumbrados a la tapitas de Madrid y no pensamos que te podrían cobrar por algo que no has pedido, es más pensamos que es injusto, pero es su costumbre, así que si no lo quereis pagar con no probarlo es suficiente. De todas las comidas en Oporto solamente en un restaurante nos advirtieron de esta práctica.

Debo decir también que prácticamente todo el que se dedique al sector servicios en Oporto habla un perfecto Español, así que no tuvimos ningún problema con el idioma. No es de estrañar puesto que por la calle casi esuchábamos más gente hablando español que portugués...

Paseamos un ratito más cerca del Duero y nos vamos al hotel. De camino, en la misma calle del hotel observamos el Palacio da Bolsa.






Antes de acostarnos contemplamos un ratito las vistas que nos ofrecen los ventanales de la habitación








Día 2 (4 diciembre): Oporto



Nos levantamos y la imagen que vemos al correr las cortinas no nos gusta, y no lo digo por las vistas (incluso vemos el Duero) sinó por el tiempo que tenemos hoy... Pero ¿qué le vamos a hacer? Nos tocará desayunar (por cierto muy completo) y ponernos en marcha paraguas en mano.





Primera parada: la estación de Sao Bento. Ayer por la noche solamente vimos su fachada iluminada, la que guarda una joya azul en su interior: más de 20.000 azulejos que muestran la historia de este país. Anoche no lo pudimos contemplar puesto que la salida del metro está en la calle de enfrente, así vamos hoy con la luz del día.











Antes de seguir recorriendo la ciudad decidimos comprar los tickets para realizar un crucero por el Duero, así que entramos en la oficina Living Tours situada al lado de la estación. Por 10 euros por persona nos ofrecen realizar un crucero (a la hora y día que queramos) y una visita a Croft, una de las bodegas de Vilanova de Gaia que encontraremos cruzando el río (con degustación incluída). La verdad es que está muy bien porqué hasta donde yo había consultado por internet los cruceros cuestan 10 euros y las visitas a bodegas con degustación entre 3-4 euros, así que los compramos porqué nos convence la gran flexibilidad que muestran. No sabemos cuando haremos el crucero porque ha empezado a caer una  llovizna que nos acompañará y nos calará durante todo el día.

Seguimos caminando y en pocos metros damos con la catedral y su pelourinho (columna).


Sé, la catedral








Pelourinho



Nos entretenemos un rato con las vistas que se observan desde la catedral, lástima de las nubes y la niebla... Por esta zona descubrimos pequeñas callejuelas en las que parece haberse detenido el tiempo: bombonas de butano antiguas en la puerta, una señora arrojando un cubo de agua por la ventana, parece la España de los años 60. 


Vistas desde la catedral



Callejuela típica que nos transporta a otro tiempo



Dejamos la zona de la catedral y nos vamos dirección a la Torre de los clérigos, pero por el camino pasamos por la Avenida de los aliados y su cámara municipal al fondo. Por el suelo se observan algunas botellas vacías, no se si se trata de algo habitual o si solo es propio del domingo por la mañana.




Avenida de los Aliados



Cámara municipal



      Alguna de las muchas botellas que vimos por la calle                                            Oporto o Londres? :)



Llegamos a la Torre de los Clérigos (Rua San Filipe Nery), la que dicen muestra la mejor vista de Oporto desde su parte más alta, después de ascender unos 225 escalones. Hoy el día está bastante revuelto, de hecho empieza a llover un poco más fuerte pero ya que estamos aquí, y no sabemos si el tiempo puede mejorar o empeorar a lo largo de nuestra estancia, decidimos subir. Hay que pagar 2 euros por persona al entrar y empezar a subir peldaños por una escalera que se va estrechando a medida que uno va subiendo lo que hace complicado el paso de dos personas cuando se cruzan al subir o bajar. La ascensión empieza de forma algo oscura pero se agradece econtrar algunas ventanitas por el camino que también ofrecen imágenes agradables de la ciudad.  Hay que decir que el mirador que rodea la parte más alta de la torre es bastante estrecho, tanto que no pasan dos personas. Además tiene un muro frontal muy alto con lo que algunos tienen que ponerse de puntillas si quieren ver algo, así que la visita es bastante rápida puesto que no es un lugar cómodo para permanecer mucho rato aunque merece la pena subir a la torre más alta de todo Portugal (76m) construida en el año 1763. 

               Torre de los clérigos                           Iglesia de los clérigos




Interior de la torre




Vistas desde la torre




Interior de la torre




Al salir de la torre ponemos rumbo a la famosa librería Lello e Irmao (c/ carmelitas 144), una de las más bellas del mundo, donde se rodaron algunas escenas de Harry Potter. Antes nos encontramos una de las estampas más esperadas y románticas de Oporto: el tranvía. Actualmente, y desde la aparición del metro y la ampliación de las líneas de autobuses, los tranvías han quedado relegados a un atractivo para turistas y un símbolo de la ciudad. De hedho solamnte quedan 3 líneas: Línea 1. Infante-Passeio Alegre, Línea 18. Massarelos-Carmo y Línea 22. Carmo-Guindais Batalha. Sea como sea este medio de transporte nos deja imágenes que parecen sacadas de otros tiempos...









Llegamos a la librería pero nos la encontramos cerrada. Hoy domingo abre sólo por la tarde, así que volveremos por la tarde o bien mañana. Miramos a través de los cristales aunque no conseguimos ver apenas nada.







Caminando por la Rua dos Clérigos observamos una bonita imagen de Oporto. En esta calle encontramos una tienda de regalos a precios muy asequibles así que después de contemplar un rato el escaparate entramos y aprovechamos para hacer algunas compras navideñas. A continuación vamos al hotel a dejar las compras y buscar un sitio para comer. Ayer por la noche cuando llegamos, pasando por la R. Mousinho da Silveira, un chico nos dio un folleto de propaganda de un restaurante situado en la misma calle (nº107) con amenización con fados. Nos apetecía mucho la experiencia así que decidimos probar. Entramos al comedor y efectivamente nos encontramos con una pareja tocando al guitarra y cantando a ritmo de fados. Como no podía ser de otra manera nos trajeron unos aperitivos: aceitunas, quesos y mantequilla. Nos lo comimos mientras esperamos la comida y cuando llegó la factura y vimos que nos lo cobraron junto al pan por 7 euros confirmamos las sospechas del día anterior.  Para comer casi todos los comensales pidieron el Mini Rodizio (8 euros) que consistía en: pollo, salchichas, pechuga de pavo con bacon, cerdo, ternera, costillas y piña (no se si me olvido de alguno). El camarero venía a la mesa con un gran pincho de carne (tipo la carne que da vueltas en los kebab) y pasaba por las mesas cortando unos pedazos en el plato de los clientes. Al poco rato venía con otro y así hasta finalizar con los 7-8 platos. Por otro lado al empezar con la degustación dejaban en la mesa unos bol con arroz blanco, frijoles, pan rallado y patatas fritas que podías servirte a tu antojo. Yo en mi caso pedí el famoso bacalhao de Oporto al estilo Braga, delicioso.







Desde la ventana de la habitación




Restaurante Douro con cantantes de fados





Una vez hemos llenado los estómagos disfrutando de unos fados nos dirigimos a la ribeira para admirarla de día. Decidimos cruzarla y situarnos en Vilanova de Gaia, nos vamos a la bodega Croft. Toda la ribera de la parte de Vilanova está repleta de bodegas, las más famosas: Sandeman y Ferreira. La nuestra queda un poco más escondida, en callejuelas paralelas a la principal pero la encontramos sin problemas.















Cuando llegamos son aproximadamente las 4 de la tarde y nos comentan que hay una visita guiada en portugués a las 16.30h o bien una en español a las 17h. Dudamos y después de pensarlo decidimos esperar a las cinco para asegurar que entendemos las explicaciones. Mientras esperamos nos ofrecen una degustación de vino blanco, lo que hace la espera más agradable... Llegan las 17h y entramos todos los españoles (la verdad que somos muchísimos!). Recorremos el almacén donde reposa el vino en sus barricas de roble mientras escuchamos las explicaciones sobre el proceso de elaboración de los distintos tipos de Oporto. Una vez finalizada la exposición nos ofrecen una nueva degustación, esta vez de vino tinto, un reserva dulce y fuerte a la vez que vendría genial para acompañar con un buen postre. A nosotros no nos entusiasma el vino tinto, pero disfrutamos de esta cata.









Cuando salimos ya es de noche, así que nos quedamos un rato contemplando la magia que brota en Oporto en cuanto desaparece la luz del día.







Día 3 (5 diciembre): Oporto


Esta mañana perdurará en nosotros la magia que descubrimos anoche. Puntuales a las 10h estamos en la puerta de la Librería Lello e Irmao para fascinarnos con un lugar de ensueño. Esta librería es considerada la más bonita del mundo. Lógicamente no he estado en todas, pero sí puedo decir que no he estado en ninguna igual a esta. En una palabra: espectacular. Entrar en este establecimiento es transportarte a otra época, es un lugar que te hechiza con solo entrar. Al cruzar la puerta los ojos no pueden despegarse de la majestuosa escalinata de madera que preside la planta baja y da paso a la estancia superior. Las paredes forradas de estanterías que guardan con cuidado los textos que en ellas descansan. Parece el mejor lugar para que los manuscritos perduren eternamente.  La sala no es muy ancha con lo que se han inventado banquetas que sirven de espacio para almacenamiento y exposición de los ejemplares más nuevos. Mires donde mires descubres elementos encantadores. La experiencia de subir la escalinata de llena de emoción, que se mantiene al observar las grandes vidrieras del techo, que llevan inscritas el lema de la librería: "Decus in Labore" (Dignidad en el trabajo). En la planta superior existe una zona reservada a exposiciones e arte, así como uno puede sentarse a tomar un café o cualquier otra bebida (no era nada caro, creo que 1 café = 1 euro). También en esta zona podían adquirirse jabones, llaveros y otros pequeños objetos de elaboración artesanal. No quería irme sin llevarme una parte de esta librería conmigo así que compré un punto de libro, para mi muy bonito. Además cada vez que lo coloque entre las páginas de un libro mi mente volará irremediablemente hacia estas paredes adornadas en madera lo que me esbozará, seguro, una sonrisa en mis labios.

Actualmente (creo que hace menos de un año) está prohibido hacer fotos o filmar en el interior, no sé si es por el negocio que genera la venta de postales o porque se había desvirtuado demasiado el objetivo de este negocio que es la venta de libros en lugar de un museo en el que solo entraban personas con cámaras en mano. Yo no podía salir de allí sin un recuerdo de por vida así que muy disimuladamente saqué la cámara, apagué el flash y en cuanto los libreros no miraban di un par de disparos muy rápidos, no me pude resistir... Las fotos no son muy buenas pero no pude hacer más! Al final de las fotos pongo un video encontrado en youtube de un afortunado que todavía pudo filmarlo con todo lujo de detalles.




Entrada a la librería donde puede apreciarse la preciosa escalinata



















A los pocos metros de la salida leo dos veces el cartel de una tienda. ¿De qué se tratará? ¿Apuestas? Pues es una ferretería. El traductor me traduce borrachas al español por de goma... Cosas de los idiomas...








Ahora mismo no llueve y parece que las nubes escampan un poco así que decidimos aprovechar para hacer el crucero por el Duero ahora. Llegamos a la ribeira y vemos que el próximo crucero sale a las 11h así que nos entretenemos un poco por los alrededores. Empieza el crucero llamado los 6 puentes. La verdad es que no es nada del otro mundo porque prácticamente todo lo que ves desde el barco lo has visto ya en tierra y lo que no has visto tampoco merece mucho la pena. Una vez has contemplado el puente Don Luís I todos los demás te parecen totalmente prescindibles. Además eché en falta que hubiera algunos altavoces en el barco que te contaran un poco la historia o altura de los puentes o lo que ibas viendo. A parte de esto un agradable paseíto en barco por el Duero. Abrigaros bien porque si decidís ir en la parte exterior del barco hace bastante frío. Se nos volvió a nublar y 50 minutos después de empezar la travesía, al salir del barco, empezó a llover de nuevo! Justo hemos tenido el paréntesis que necesitamos.
















Son las 12 del mediodía, muy pronto para ir a comer así que nos planteamos tomar el teleférico en Vilanova de Gaia que nos remonta a la parte alta. Así lo hacemos. Nos dirigimos a las taquillas y nos entra la duda de si comprar ida o ida y vuelta (ida 5 euros por persona, ida y vuelta 8). No sabemos si una vez arriba hay alguna forma más o menos cómoda para bajar o si la única alternativa es el teleférico, así que por si acaso compramos ida y vuelta. Kilian no las tiene todas consigo puesto que teme un poco las alturas (él no subió a la torre de los clérigos) aunque el trayecto se nos hace agradable ya que va lento (4m/s), el suelo no es transparente y casi todo el recorrido es por encima de los tejados de las casas con lo que no se ve un gran abismo bajo los pies, además la distancia es corta (unos 500 metros) y no sube muchos metros (57m).  Lástima que los cristales estén llenos de gotitas de la lluvia que no nos deja contemplar de forma nítida el paisaje. En cuanto llegamos al mirador las vistas son espectaculares. También existen bonitas imágenes desde el Jardín de Morro que visitamos justo después.















Una vez visitado el jardín decidimos cruzar el puente Don Luís I por la parte más alta, parte que tansolo es transitable por peatones y el tranvía. Ya no podemos verlos desde más ángulos: por los lados, por debajo, por encima... No sabemos exactamente que nos espera al otro lado del puente pero al cruzarlo nos damos cuenta que estamos en la catedral!!!!!!!! Si lo llegamos a saber no compramos los tickets ida y vuelta del teleférico, habríamos podido ir andando! Pero de todas formas hoy tenemos intención de comer en la ribera con lo que nos será más cómodo bajar con el teleférico y andar 5 minutos que no volver andando desde la catedral.



Vistas desde la parte alta del puente Don Luís I






Detalle del puente Don Luís I






Así que cuando hemos paseado un poco tomamos de nuevo el teleférico y buscamos un sitio para comer. Hay gran oferta de restauración en la misma ribera, la cual está llena de terracitas con variedad de menús para degustar. ¿Cuál escogemos? Pues de los cuatro o cinco que vemos a primera vista saliendo del puente uno está prácticamente lleno así que como es costubre: a ese vamos (Restaurante Marina, en el número 29). Será que se come bien, ¿no? Miramos el menú exterior y nos parece bastante bien, se nos acerca un camarero invitándonos a pasar y escuchamos a muchos comensales hablando español así que nos decidimos a entrar. Hace una buena temperatura así que comemos en la terraza. Durante el rato que dura la comida el local se va llenando hasta sus topes mientras que los restaurantes vecinos siguen completamente vacíos, pero vemos que en cuanto alguien se acerca a mirar el menú en los otros restaurantes no hacen nada para captar el cliente con lo que éste se decanta por el restaurante con más gente. Puede que sea un poco injusto pero supongo que hay que saber venderse... Nos traen la carta y es la primera vez que en la primera página vemos escrito en letras grandes que los aperitivos que traigan a la mesa se pagaran en caso de probarlos, además nos hacen la misma advertencia en cuanto nos los traen dando la opción de dejarlos en la mesa o llevárselos otra vez. Nos gusta este signo de honestidad por primera vez! Ya nos lo podían haber advertido el día anterior y no hoy que ya hemos descubierto como funciona el tema. En fin... No me puedo ir de Oporto sin probar la famosa Francesinha, así que ya tengo decidido el menú. Kilian opta por otro de los plátos típicos: los callos. La verdad es que comimos bien y a un precio muy razonable considerando que estamos en un enclave turístico, en la ribera muy cerquita del puente Luís (francesinha completa con huevo y patatas: 8,50). ¿Me gustará la francesinha? La verdad es que creo que es tan poco saludable como parece pero por una vez no está mal. Son dos rebanadas de pan de molde rellenas de filetes de carne, salchichas tipo frankfurt, bacon o jamon, queso, salsa (de tomate y queso básicamente), un huevo frito y patatas, vamos una bomba. Si a alguien le interesa aquí va su receta.




En el restaurante Marina




Francesinha y callos


No nos podemos ni mover así que nos vamos a descansar un ratito al hotel. Ya por la tarde decidimos dar un paseo por la Rua Catarina, la zona comercial de Oporto. Enfilamos la rua 31 janeiro repleta de tiendas que nos deja enfrente de la Iglesia de San Ildefonso. Tomamos la siguente que aparece a la izquierda y nos damos cuenta enseguida que ya estamos en Rua Catarina. Una calle peatonal colmada de tiendas y de gente realizando sus primeras compras navideñas. Muy pronto descubrimos el famoso Café Majestic. Teníamos la intención de tomarnos un café en esta mítica cafetería pero hay cola para entrar y desistimos. No solo por tener que esperar sinó porque casi nos molesta que algunos locales hayan obtenido tal fama que provocan que te tengas que sentir casi afortunado y agradecido por tomarte allí un café, no nos gusta esta sensación así que nos vamos camino de la capilla de las almas, con los azulejos que caracterizan su fachada.  En la misma calle existe un gran centro comercial al que entramos resguardándonos otra vez de la lluvia.

                               Iglesia San Ildefonso                                                                                Café Majestic


Capilla de las Almas



Centro comercial en Rua Santa Catarina






Cuando salimos sigue lloviendo y empieza a oscurecer así que ya no vamos a poder hacer mucho más. Nuestra intención era ir a Foz do Douro, a la zona de la costa para contemplar el Atlántico así como dos de sus castillos guardianes: Forte sao Joao Bautista y Castillo Francisco Xavier de Queijo pero tendrá que ser en otra ocasión porqué hoy ya es imposible y mañana por la mañana ya no tendremos tiempo. La climatología nos ha ido marcando esta escapada qué le vamos a hacer... Para llegar se puede tomar el tranvía (línea 1E) desde la calle Infante D. Henrique (muy cerca del palacio de la bolsa) el cual recorre toda la ribera en un agradable trayecto o bien el metro hasta Matosinhos Sul. 


 Sao Joao Batista (verfotosde.org)
Castillo San Francisco Xavier de Queijo (guiadeoporto.com)

















Día 4 (6 diciembre): Oporto - Madrid


Nos levantamos, corremos las cortinas como cada día y vemos sol!!!!!! Que rabia que salga hoy que ya nos vamos!! Tenemos que estar en el aeropuerto sobre las 11, así que en cuanto desayunamos y cerramos maletas nos vamos. Son aproximadamente las 9.30 así que creemos que vamos sobrados de tiempo. Entramos en la parada de metro de Sao Bento y nos dirigimos a la única máquina expendedora para comprar los billetes, tenemos unas 4 personas delante que tardan lo suyo. Es nuestro turno y vemos que la máquina solo admite monedas, como ya lo habíamos advertido el día que llegamos tenemos preparado el dinerito justo pero ¡sorpresa! no nos coge una moneda de dos euros que estamos introduciendo, lo intentamos una y otra vez y siempre nos aparece en el cajoncito de las monedas. ¿Qué hacemos? La cola se va incrementando... Pedimos a alguien de la cola si nos puede cambiar la moneda por otra de 2 euros o 2 de un euro y nadie nos hace caso. ¿Qué hacemos? Seguimos intentándolo y por suerte una de las veces conseguimos que la máquina la acepte. Uf! Vamos a la vía y  en unos 5 minutos llega el metro. 2 paradas hasta Trindade y salimos. Buscamos la vía que nos llevará al aeropuerto y no la encontramos a la primera aunque después de muchas dudas nos damos cuenta que en una misma vía pasan varias líneas de metro. Nos tocará estar atentos y esperar el nuestro que en estos momentos se anuncia en una pantallita: tiempo de espera: 24 minutos!!! Como hay salida exterior paseamos un poco por las calles y volvemos a entrar (nuevamente sin tener que enseñar el billete a nadie ni pasarlo por ningún sistema de acceso). Una vez tomamos el metro tardamos unos 30 minutos en llegar al aeropuerto con lo que llegamos bastante justitos, pero llegamos!! En el avión nos tomamos algo, al final todo ha salido bien.
















Relatos de otros viajeros: #postamigo





- Vero4travel: Bodegas en Vilanova de Gaia

- Viajeros Callejeros: Oporto y Guimaraes en 4 días

13 comentarios:

  1. Ana; somos Grupo Viajaramundi, mucho ánimo con este inicio de blog, de momento pinta muy bien, el diseño y el contenido nos gusta. Como bien dices lo importante no es la cantidad de países en un blog, para nosotros es más importante como lo transmites y que ayude a quien le interese.

    Mucho ánimo, te seguiremos de cerca

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  2. Muchas gracias por haberlo visitado y por vuestro comentario!!! Ahora me arrepiento de no haberlo empezado mucho antes puesto que he escrito relatos de viajes de hace unos años con lo que he tenido que tirar de memoria y muchos detalles se me has escapado seguro. En fin... Los próximos espero que sean más concretos... :) Yo tambien me he dado un paseo por el vuestro y me he detenido en Londres, próximo destino que tengo en mente.

    Un abrazo y seguimos en contacto!!!!!!!!

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  3. Hola,

    Qué buena pinta tiene el blog. Felicidades !!

    El post sobre Oporto, me ha traído muy buenos recuerdos.

    Saludos y te seguiré leyendo.

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  4. Muchas gracias Víctor!

    Ojalá me puedas leer mucho tiempo, ya que significará que estoy viajando!!!! jejeje.

    Aunque me queda mucho para alcanzar el currículum de viajeros como tu espero poder seguir disfrutando de experiencias dentro y fuera de nuestras fronteras y relatarlas por si sirven a otros viajeros.

    Espero disfrutarais mucho del caribe... Tiene muy buena pinta!

    Un abrazo!!

    Seguimos en contacto!!

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  5. Holaaa Anna!

    Aunque te hemos contestado en chavetas, me paso también por el blog, que como dicen los compañeros viajeros, tiene una pintaza nada más empezar. Ya es casualidad que coincidieramos en Islas Mauricio, jeje. Esas cosas pasan pocas veces en la vida..

    .. la próxima vez, una cervecita eh!

    Un abrazo muy grande y mucho animo

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    1. Gracias Isaac!!!

      Sí es curioso lo de Mauricio porque tampoco es un destino de masas que digamos... Realmente el mundo es muy pequeño!!! jejeje.

      Y la cervecita está garantizada! Por supuesto!!!!

      Un abrazo y seguimos en contacto!

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  6. Veo que a vosotros también os hizo mal tiempo en Oporto!
    Lo de cobrar por el aperitivo lo hacen en todo Portugal. Nosotros cuando nos traen el aperitivito en cuestión siempre decimos que se lo lleven. No les dejamos ni que lo pongan en la mesa, porque la primera vez que visitamos Portugal, no decíamos nada, y nos lo ponían y aunque no lo catásemos, nos lo cobraban. Así que aprendimos la lección y siempre decimos que se lo lleven cuando lo traen.
    Saludos y bienvenida al mundo de los blogs!

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    1. Gracias por visitar el blog!!

      La verdad es que el tiempo es de las pocas cosas que uno no puede controlar en un viaje, que se la va a hacer... Aunque intentamos que esto no limitara demasiado nuestras visita a la ciudad!!

      Y en cuanto a los aperitivos ya lo aprendimos bien, al final!! La verdad es que nos sorprendió que te lo traigan sin pedir y te los cobren sin avisar (sólo en un restaurante nos advirtieron). Viajar te da este tipo de conocimiento de distintas culturas y costumbres... Aunque algunas gustan más que otras, jejeje.

      Un abrazo y que sigais locos por los viajes por mucho tiempo!!!!!

      Seguimos en contacto!!

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  7. Anna te he elegido para los premios Liebster para blogs. Pasa por mi blog para enterarte del tema, espero que te guste la iniciativa. Un saludo

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  8. Me estoy resistiendo a ir a Portugal, pero estoy viendo que la ciudad de Oporto es muy bonita. Una pregunta ¿Qué tal el tiempo en Diciembre? nosotros estaríamos pensando ir en coche para acercarnos a Estoril y Lisboa.

    Un saludo Belén

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    Respuestas
    1. A nosotros nos gustó mucho, así que os la recomiendo! Nosotros fuimos a principios de diciembre y no hacía mucho frío (no se si habrás visto que uno de los días comimos en una terraza sin chaqueta) pero nos llovió un par de días. El primero fue una lluvia finita que no te impide visitar la ciudad pero te va calando y el segundo día por la tarde llovió con más ganas, tuvimos mala suerte. Yo de vosotros sí iría y si podéis visitar además Lisboa y Estoril mucho mejor, yo las tengo pendientes.

      Si neceitáis algo más de Oporto preguntadme!

      Un abrazo!

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    2. A nosotros nos gustó mucho, así que os la recomiendo! Nosotros fuimos a principios de diciembre y no hacía mucho frío (no se si habrás visto que uno de los días comimos en una terraza sin chaqueta) pero nos llovió un par de días. El primero fue una lluvia finita que no te impide visitar la ciudad pero te va calando y el segundo día por la tarde llovió con más ganas, tuvimos mala suerte. Yo de vosotros sí iría y si podéis visitar además Lisboa y Estoril mucho mejor, yo las tengo pendientes.

      Si neceitáis algo más de Oporto preguntadme!

      Un abrazo!

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  9. SUGESTÃO DE VIAGEM: VIAJAR DE CARRO POR PORTUGAL E CONHECER O MELHOR LOCAL DE FÉRIAS NO MUNDO, A QUINTA DOM JOSÉ, TURISMO RURAL NO CENTRO DO MINHO, A REGIÃO COM MAIS HISTÓRIA NO NORTE DE PORTUGAL. (NO CAMINHO DE SANTIAGO)
    Já imaginou uma quinta onde acorda com os pássaros a cantar, onde se vê vales verdes sem fim, onde se respira ar puro, onde a água dos riachos é cristalina, onde se pode praticar ténis, futebol, basquetebol, badminton, natação, paintball, escalada, canoagem, matraquilhos, snooker, entre outras diversões e por fim ainda se pode fazer uma festa com os amigos numa churrasqueira ou na nossa cozinha tradicional com sala para 20 pessoas, já imaginou isto tudo num só local? Isto tudo é possível na Quinta Dom José – Turismo rural no centro do Minho com 7 quartos e 1 apartamento com casa banho privativa. Fica a 5km de Braga, 15km de Guimarães, 50km de Porto (Lage, Vila Verde). Venha sentir-se em casa enquanto está de férias na Quinta Dom José.

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