jueves, 18 de agosto de 2016

Viaje a Japón. Día 4. Tokyo: Palacio imperial, Meiji Jingu, parque Yoyogi, Takeshita Dori, Omotesando, Shibuya, Odaiba

Cruce de Shibuya


Empezaba un nuevo día en Tokyo. Tenía pensado ir al Mercado de pescado de Tsukiji pero por suerte caí en la cuenta de que era domingo y el mercado estaba cerrado. Bien, lo dejaría para otro día, será por opciones!

Me decido. Primera parada: Palacio Imperial.

Palacio imperial (Parada de metro C10 Imperial Palace. En mi caso el billete me cuesta 170 yenes).

De hecho yo bajé en la parada C9 que te deja un pelín más lejos (nada exagerado) y estuve callejeando un poco por las calles de edificios y rascacielos del barrio financiero de Marunouchi hasta llegar al palacio.



Barrio de Marunouchi, Tokyo

La residencia del emperador de Japón se encuentra situada justo en el centro de la ciudad. El castillo de Edo es la antigua residencia de la familia Tokugawa y solamente está abierto al público el parque este del palacio y el puente Nijubashi frente a la entrada principal, todo gratuito. El palacio sólo se puede visitar dos días al año: 2 de enero y 23 de diciembre, cumpleaños del emperador.


Parque del Palacio Imperial Tokyo


Palacio Imperial Tokyo



Palacio Imperial Tokyo


Al no poder visitar su interior la visita es rápida. De nuevo me fui al metro para dirigirme a la zona de Harajuku - Omotesando - Shibuya. En primer lugar decidí visitar el templo Meiji Jingu.


Meiji Jingu (metro Harajuku de JR, C3 o F15, pago 170 yenes).

Para llegar al santuario sintoísta más grande de Tokyo dedicado al emperador Meiji y a la emperatriz Shoken se puede atravesar el Parque Yoyogi. El templo está rodeado de bosque y jardines y nos da la bienvenida un torii de madera de 12 metros. La entrada es gratuita. 


Torii de entrada a Meiji Jingu, parque Yoyogi



Por el agradable camino encontramos curiosidades como esta colección de barriles de sake y paneles que nos explican la historia de este conocido licor japonés.













Y después de un agradable paseo llegué a la típica zona de purificación que precede a los templos sintoístas (y algunos budistas), justo en la entrada. Es inevitable quedarme mirando como realizan el ritual de purificación llamado Temizu que consiste en lavarse las manos y la boca en estas fuentes (Temizuya) adornadas con dragones y esculturas. El procedimiento consiste en: 
- Coger el cazo de madera con la mano derecha, llenarlo de agua y echarla sobre la mano izquierda. 
- A continuación hay que hacer exactamente lo mismo con la otra mano.
- Seguidamente debemos coger de nuevo el cazo con la mano derecha, llenarlo y llevarnoslo a la boca, ponernos un poco de agua en la boca, sin tragarla, y escupirla de nuevo en la base de la pila. Otra opción es echarnos agua en la mano izquierda y beber de la mano pero a continuación deberemos echarnos agua en la mano para volver a purificarla.  

Voy observando durante un buen rato y al final decidí hacerlo también. Ya se sabe... Donde fueres haz lo que vieres... ;-)



Temizuya de purificación a la entrada de Meiji Jingu


Una vez purificada accedo al templo con el impresionante árbol y la zona de plegarias donde la gente escribe sus deseos para el año nuevo que luego cuelga en las tablillas de madera Ema. Y nuevamente... Donde fueres haz lo que vieres... ;-)




Meiji Jingu


Tablillas de Ema en Meiji Jingu



Si no queréis colgar el deseo en las tablillas también se pueden dipositar en una urna de madera, como yo hice en este caso. 


Mis deseos de año nuevo en Meiji Jingu

Depositando mis deseos en Meiji Jingu





A continuación me animé a comprar un Omikuji, esos papelitos que te dictan tu fortuna al azar. Es decir, sacas un palito de madera de una caja, te acercas a la taquilla y le enseñas a la persona el símbolo que te ha salido, le pagas (son pequeñas cantidades, en este caso eran 100 yenes) y te da el correspondiente papelito (o en la versión moderna lo extraes de una máquina expendedora) que te dice tu fortuna. En los templos más famosos hay Omikujis en inglés para los turistas. La tradición dice que si te sale un mensaje negativo debes dejarlo colgado en el templo junto a otros omikujis para que los dioses se encarguen de evitar su efecto. En mi caso el Omikuji que me tocó fue un poco peculiar ya que no me salió una predicción sino una poesía que el emperador Meiji le había dedicado a la emperatriz Shoken, que es bien bonito pero me decepcionó un poco, la verdad. No creo para nada en este tipo de cosas pero me hacía gracia saber que me pronosticaba el papelito. En fin, me animé a volver a intentarlo en otro templo unos días después. La poesía decía: 

El agua fluye siempre hacia abajo, 
pero refleja las altas montañas; qué apropiado
que nuestro corazón también sea humilde, 
pero que refleje altos fines



Cajas de Omikuji en Meiji Jingu

 
Takeshita Dori

Con la decepción a cuestas decidí cambiar de aires e irme caminando a un ambiente completamente distinto, nada místico ni mucho menos espiritual: Takeshita Dori. Una calle muy peculiar llena de tiendas y restaurantes pero sobretodo llena, llenísima de gente! También es una zona donde es fácil encontrarse chicas vestidas de lolitas. 

La calle no es muy larga pero tardé muchísimo rato en recorrerla debido a la gran cantidad de personas que allí nos encontrábamos.




Takeshita Dori Street



Tiendas en Takeshita Dori Street



Takeshita Dori Street



Puesto de crepes en Takeshita Dori street


Chicas vestidas de lolitas en Takeshita Dori y alrededores

Y allí empezó a apretar el hambre y viendo lo lento que recorría la calle paré a comer a un restaurante tipo comida rápida que me encantó. Todo lo que véis en la bandeja me costó 550 yens y el agua como siempre está incluida. En este caso podías ir a rellenarla tantas veces como quisieras. ¡Me encantó todo! Mmmm



Comiendo en un restaurante en Takeshita Dori Street

Comida en Takeshita Dori street



Omotesando

Al salir de Takeshita Dori seguí paseando por la calle Omotesando, una gran avenida llena de restaurantes, tiendas de marca y cafeterías y... de gente! No sé si era por ser domingo o si siempre es una zona tan concurrida... 

Omotesando



Shibuya

Y caminando caminando llegué hasta Shibuya y su famoso cruce, el más transitado del mundo. Había visto muchas imágenes de la cantidad de gente que cruza en este punto pero realmente pensaba que la gran confluencia de gente se daba en horas punta o momentos puntuales y no cada vez que el semáforo se pone en verde. Me sorprendió ver la cantidad de gente que pasa por este punto a cada minuto. Y me gustó ser una más, esperar a que el semáforo se pusiera en verde y cruzar la calle siendo una hormiguita más del espectáculo. 

Supongo que la mayoría sabréis que uno de los mejores lugares para ver el trascurso de gente en todas direcciones es desde la 1ª y 2ª planta del Starbucks de la esquina. Allí fui y tuve la suerte de encontrar sitio para sentarme justo delante del cruce. Me tomé un caffe-latte machiato por 390 yenes viendo el "barullo" que puede llegar a las 1000 personas cada vez que hay cambio de semáforo. 



Shibuya


Cruce de Shibuya


Cruce de Shibuya desde Starbucks



Cruce de Shibuya desde Starbucks



Cruce de Shibuya desde Starbucks


Aunque os recomiendo también otro punto desde donde casi se ve mejor, la estación de tren que hay justo enfrente, las ventanas son más grandes y no hay tanta gente alrededor, mirad...

Cruce de Shibuya desde la estación de tren



En esta zona, por la calle, puede que veáis unas personas con petos que se ofrecen como guías, gratuitos, a los que podéis hacerles preguntas y os informarán encantados, podéis fiaros, en Japón no suele haber timos como puede pasar en otros países como China donde puede que esquiváramos el famoso timo del té.

Y ahora viene mi momento desesperación. Acabo de ir a la carpeta de fotos y vídeos de Japón para editar el vídeo en el que me grabé a mi misma cruzando el cruce y ver también los miles de vídeos que grabé de la gente cruzando en Shibuya y acabo de ver que he perdido toda la carpeta de vídeos de Japón que contenía los vídeos del móvil y la cámara! NO está ni en el PC ni en el disco duro externo donde hago copia de todo, no entiendo nada!! No sé que puede haber pasado! En fin... :'(


Hachiko

Entre todo el gentío me sentí buscando a Wally a la hora de encontrar la famosa estatua de Hachiko frente a la estación. No quería perderme este monumento por la bonita pero triste historia que hay detrás de este perro tan fiel. La historia cuenta que su dueño, el profesor Eisaburo Ueno, falleció un día dando clase. Ese día Hachiko fue a esperarle, como de costumbre, a la estación de Shibuya a la hora que él solía llegar de regreso a casa. Durante 9 años Hachiko siguió acudiendo todos los días a la misma hora a la estación a la espera de su dueño. 


Estatua de Hachiko con su nuevo amiguito en Shibuya



Me sorprendió ver a un gatito acompañando la estatua de Hachiko ajeno a todas nuestras miradas y flashes. He leído por internet que todos los días se posa debajo de la estatua y le hace compañía durante varias horas. No se sabe muy bien quien es su dueño pero no se trata de un gato callejero porque le van cambiando el collar, así algunos días luce collares de perlas, otros pequeñas bufandas, etc. 


Odaiba

Todavía me quedaba energía para más y decidí ir a visitar la isla artificial de Odaiba, una enorme zona de recreo con vistas a la bahía de Tokyo. Tiene la particularidad de tener una recreación de la estatua de la libertad y el puente de Rainbow, un puente colgante que une a Odaiba con la bahía de Tokyo y al atardecer le da un encanto especial.  

Me fui al metro y pagué 190 yenes del billete. Voy a comentaros una particularidad del metro. Tu decides donde quieres ir, miras lo que cuesta, lo pagas en la máquina y te sale el ticket. Entras en el metro, recorres tus paradas y a la hora de salir del metro la puertas están abiertas pero debes pasar tu billete por el torno. Si todo es correcto las puertas se mantienen abiertas pero si no pones el billete o bien o si la tarifa que has pagado es inferior a la del viaje que realmente has hecho las puertas se cierran, como me pasó a mi al llegar a Odaiba ya que me había equivocado al escoger la tarifa. Pero no hay problema, encontraréis una máquinas llamadas "fare adjustment" para pagar la diferencia del billete y poder salir, así que pagué 190 yenes más y arreglado! 





De camino a Odaiba


Máquina Fare adjustment en el metro de Tokyo



Salí por el centro comercial Venus Fort, justo al lado de la Noria, uno de los símbolos de Odaiba.

Venus Fort, Odaiba, Tokyo


Venus Fort, Odaiba, Tokyo


Enseguida, llegué al edificio central de la FUJI TV. Hay algunos espacios abiertos al público, como el observatorio en forma de esfera o una zona comercial y de restaurantes, pero como no me llamaba la atención, era tarde y empezaba a estar cansada me quedé un rato observando la fachada que es un espectáculo de luces y sonido que merece la pena en sí mismo. Si no hubiera perdido los vídeos de la cámara, como os he comentado, os podía haber enseñado una recreación que hicieron de los dibujos de Oliver y Benji, con música, que me pareció muy chulo.  


Edificio Central de la Fuji TV


Edificio Central de la Fuji TV



En esta zona encontraremos también el Diver City Tokyo, una gran zona comercial que sorprende por la gigantesca maqueta de Gundam, el robot de una popular serie de anime de 18 metros, que hay en la entrada.


Gundam en Diver City Tokyo


Y finalmente llegué a la estatua de la libertad, situada en un punto clave en un paseo que te permite disfrutar de las vistas de la bahía de Tokyo y del puente Rainbow, que de noche iluminado es precioso. 


Estatua de la libertad, puente Rainbow y bahía de Tokyo en Odaiba



Puente Rainbow y bahía de Tokyo en Odaiba



Puente Rainbow y bahía de Tokyo en Odaiba





Puente Rainbow y bahía de Tokyo en Odaiba


Y ahora sí que el día no dio para más, fue un día muy completo que me dejó bastante cansada así que cogí el metro pagando 380 yenes para llegar a Ginza y 170 yenes de Ginza a Asakusa. Yo no vi la manera de pagar directamente todo el trayecto entero de una vez aunque tengas que hacer transbordo, que sería lo más cómodo, si existe la opción yo no la supe encontrar. 

Una vez en Asakusa me fui a un restaurante situado al lado del hotel de estos que tienen el plato de cera en el escaparate en el que es facilísimo escoger la comida aunque cuesta elegir, te lo comerías todo.



Mi cena!! :)


Después de cenar me fui directa al hotel para reponer fuerzas para el siguiente día, un día genial que pasé en Kamakura, sitio que recomiendo visitar sí o sí! Y a la vuelta... una visita de Tokyo de noche desde las alturas. ¡Os lo cuento! 


Resto de entradas del viaje:

- Japón. Índice y vídeos

- Día 0. Preparativos

- Día 1 y 2. Barcelona - Qatar (Doha)

- Día 3. Tokyo. Senso-ji, Nakamise street, Donburi, Kappoburi, Akihabara, Ueno, Myojin

- Día 4. Tokyo. Palacio imperial, Meiji Jingu, parque Yoyogi, Takeshita Dori, Omotesando, Shibuya, Odaiba

- Día 5. Tokyo. Flamme d'Or - Kamakura: Engakuji, Tokeiji, Kenchoji, Tsurugaoka, Buda - Tokyo: Torre de Tokyo.

- Día 6. Kyoto. Kyomizudera, calle de la tetera, Sanjusangen-do, Higashi Hangasi, Nishi-Hangashi, Pantocho, Gion

- Día 7. Kyoto. Arashiyama: kankunji, Ryoan-ji, Nina-ji, Toniyu, Bosque de Bambú, Nijo Castle, Kyomizudera, Nanzen-ji street,

- Día 8. Inari: Fushimi Inari - Nara: Kofukuji, Parque de Nara, Todaiji, Kasuga Taisha

- Día 9. Kibune - Kurama - Kyoto: Heian Jingu, Ginkaku-ji, camino de la filosofía

- Día 10. Tokyo. Ginza, Tsujuki

- Día 11. Qatar (Doha)

lunes, 18 de julio de 2016

miércoles, 15 de junio de 2016

Travel Bloggers Meeting, TBM Andorra 2016


Este año por primera vez asistí al encuentro de bloggers de viajes más importante y multitudinario de España, el Travel Bloggers Meeting que esta edición tuvo lugar en Andorra. Es un buen lugar para desvirtualizar a otros bloggers a los que sigues, conocer algunos que no tenías el gusto, compartir experiencias con personas con tus mismas inquietudes y pasarlo genial disfrutando de las actividades que la ciudad acogedora te tiene preparadas.