martes, 30 de agosto de 2016

Barcelona III. Sants - Plaza España - MNAC - Palau Sant Jordi - Teleférico de Montjuic - Castillo de Montjuic


Hace un tiempo publiqué algunos artículos sobre Barcelona (Barcelona I, Barcelona II). Es una ciudad con mucho que ofrecer y merece muchos artículos más, pues bien aquí va otro. Todavía quedan muchos rincones, así que seguro que no será el último... 

Empiezo en la Estación de Sants, uno de los principales puntos de entrada a la ciudad. Camino por la calle Tarragona hasta llegar a la Plaza España, aunque también podéis llegar a la plaza España en metro. Allí enseguida encontraréis el Centro Comercial Arenas, ubicado en lo que fue la antigua Plaza de Toros de las Arenas, que tiene un mirador panorámico desde su planta superior al que se puede acceder desde las escaleras mecánicas del interior del centro comercial o bien desde el ascensor exterior pagando 1 euro. 


Centro Comercial Arenas


Plaza España


Enseguida veréis las 4 columnas de Puig i Cadafalch y un conjunto de escaleras tradicionales que están acompañadas de escaleras mecánicas para quienes quieran hacer más suave la subida al imponente Palacio de Montjuic, en el que podemos encontrar el Museo de Nacional de Arte Contemporáneo. 


Columnas de Puig i Cadafalch y Palacio de Montjuic


Palacio de Montjuic


En este punto encontramos la Font Màgica de Montjuic que las noches de los viernes y sábados (en verano de jueves a domingo) ofrece un espectáculo de luz, agua y sonido que merece la pena ver. 


Aconsejo subir las escaleras y de vez en cuando girarnos a observar las vistas que dejamos detrás. 

Vistas desde el Palacio de Montjuic


A continuación podemos seguir caminando hasta llegar a la Anilla Olímpica y el Palau Sant Jordi (palacio de deportes en el que también tienen lugar conciertos y espectáculos) que se crearon con motivo de los juegos olímpicos de Barcelona'92. 

Anilla Olímpica y Palau Sant Jordi




Anilla Olímpica

Muy cerca, encontramos el Estadi Olímpic Lluís Companys. Se puede acceder de forma gratuita a un pequeño acceso que nos permite ver perfectamente las instalaciones y acceder también al bar. 

Estadi Olímpic Lluís Companys


Finalmente siguiendo la Avenida Miramar llegamos al teleférico de Montjuic (en el número 30), situado junto al funicular. Se puede llegar también mediante el funicular y la línea L2 y L3 del metro (Paral·lel). Los billetes se pueden adquirir en las taquillas del teleférico aunque si queréis ahorraros colas también podéis comprarlos online en la página de Barcelona Smart Moving con un pequeño descuento que siempre viene bien (el billete ida y vuelta en la taquilla cuesta 12 euros, en la web 10.80 euros). Ahora en verano el horario del teleférico es de 10-21h.  

En mi caso, tenía claro que quería ir por la tarde, cuando se acercara la hora del atardecer así que con mi billete en mano accedí al teleférico sobre las 19.30h de la tarde y enseguida empecé a disfrutar del agradable trayecto con bonitas vistas de toda la ciudad de Barcelona. 


Teleférico de Montjuic


En la cabina del teleférico



En la cabina del teleférico

Vistas desde la cabina del teleférico





Vistas desde la cabina del teleférico




El trayecto en teleférico me elevó  hasta el Castillo de Montjuic y durante el viaje fui obteniendo unas fabulosas vistas de toda la ciudad, y gozé con esta estupenda oportunidad de disfrutar de Barcelona viendo todos sus principales atractivos a vista de pájaro.  


Castillo de Montjuic


Castillo de Montjuic

Castillo de Montjuic




Estuve un rato paseando por los alrededores del castillo y un pequeño mirador que se obtienen vistas de la zona del puerto. Y al cabo de un rato decidí regresar de vuelta ya que la vuelta del funicular tiene además otra parada llamada Mirador que nos permite tener unas fabulosas vistas de toda la ciudad. 






Parada Mirador de Montjuic


Parada Mirador de Montjuic

Vistas del puerto desde el Mirador de Montjuic


a



Vistas desde el Mirador





Y si vais por la tarde como yo, a la hora de volver a bajar a la ciudad podréis disfrutar de un precioso atardecer viendo Barcelona a vuestros pies.


Atardecer desde la cabina del teleférico


Os dejo un pequeño vídeo resumen de la experiencia en el teleférico.



Ya solo queda bajar y buscar algún sitio para cenar, en mi caso me fui a tapear por la zona del Poble Sec, pero en Barcelona no os faltarán opciones! ;-)

jueves, 18 de agosto de 2016

Viaje a Japón. Día 4. Tokyo: Palacio imperial, Meiji Jingu, parque Yoyogi, Takeshita Dori, Omotesando, Shibuya, Odaiba

Cruce de Shibuya


Empezaba un nuevo día en Tokyo. Tenía pensado ir al Mercado de pescado de Tsukiji pero por suerte caí en la cuenta de que era domingo y el mercado estaba cerrado. Bien, lo dejaría para otro día, será por opciones!

Me decido. Primera parada: Palacio Imperial.

Palacio imperial (Parada de metro C10 Imperial Palace. En mi caso el billete me cuesta 170 yenes).

De hecho yo bajé en la parada C9 que te deja un pelín más lejos (nada exagerado) y estuve callejeando un poco por las calles de edificios y rascacielos del barrio financiero de Marunouchi hasta llegar al palacio.



Barrio de Marunouchi, Tokyo

La residencia del emperador de Japón se encuentra situada justo en el centro de la ciudad. El castillo de Edo es la antigua residencia de la familia Tokugawa y solamente está abierto al público el parque este del palacio y el puente Nijubashi frente a la entrada principal, todo gratuito. El palacio sólo se puede visitar dos días al año: 2 de enero y 23 de diciembre, cumpleaños del emperador.


Parque del Palacio Imperial Tokyo


Palacio Imperial Tokyo



Palacio Imperial Tokyo


Al no poder visitar su interior la visita es rápida. De nuevo me fui al metro para dirigirme a la zona de Harajuku - Omotesando - Shibuya. En primer lugar decidí visitar el templo Meiji Jingu.


Meiji Jingu (metro Harajuku de JR, C3 o F15, pago 170 yenes).

Para llegar al santuario sintoísta más grande de Tokyo dedicado al emperador Meiji y a la emperatriz Shoken se puede atravesar el Parque Yoyogi. El templo está rodeado de bosque y jardines y nos da la bienvenida un torii de madera de 12 metros. La entrada es gratuita. 


Torii de entrada a Meiji Jingu, parque Yoyogi



Por el agradable camino encontramos curiosidades como esta colección de barriles de sake y paneles que nos explican la historia de este conocido licor japonés.













Y después de un agradable paseo llegué a la típica zona de purificación que precede a los templos sintoístas (y algunos budistas), justo en la entrada. Es inevitable quedarme mirando como realizan el ritual de purificación llamado Temizu que consiste en lavarse las manos y la boca en estas fuentes (Temizuya) adornadas con dragones y esculturas. El procedimiento consiste en: 
- Coger el cazo de madera con la mano derecha, llenarlo de agua y echarla sobre la mano izquierda. 
- A continuación hay que hacer exactamente lo mismo con la otra mano.
- Seguidamente debemos coger de nuevo el cazo con la mano derecha, llenarlo y llevarnoslo a la boca, ponernos un poco de agua en la boca, sin tragarla, y escupirla de nuevo en la base de la pila. Otra opción es echarnos agua en la mano izquierda y beber de la mano pero a continuación deberemos echarnos agua en la mano para volver a purificarla.  

Voy observando durante un buen rato y al final decidí hacerlo también. Ya se sabe... Donde fueres haz lo que vieres... ;-)



Temizuya de purificación a la entrada de Meiji Jingu


Una vez purificada accedo al templo con el impresionante árbol y la zona de plegarias donde la gente escribe sus deseos para el año nuevo que luego cuelga en las tablillas de madera Ema. Y nuevamente... Donde fueres haz lo que vieres... ;-)




Meiji Jingu


Tablillas de Ema en Meiji Jingu



Si no queréis colgar el deseo en las tablillas también se pueden dipositar en una urna de madera, como yo hice en este caso. 


Mis deseos de año nuevo en Meiji Jingu

Depositando mis deseos en Meiji Jingu





A continuación me animé a comprar un Omikuji, esos papelitos que te dictan tu fortuna al azar. Es decir, sacas un palito de madera de una caja, te acercas a la taquilla y le enseñas a la persona el símbolo que te ha salido, le pagas (son pequeñas cantidades, en este caso eran 100 yenes) y te da el correspondiente papelito (o en la versión moderna lo extraes de una máquina expendedora) que te dice tu fortuna. En los templos más famosos hay Omikujis en inglés para los turistas. La tradición dice que si te sale un mensaje negativo debes dejarlo colgado en el templo junto a otros omikujis para que los dioses se encarguen de evitar su efecto. En mi caso el Omikuji que me tocó fue un poco peculiar ya que no me salió una predicción sino una poesía que el emperador Meiji le había dedicado a la emperatriz Shoken, que es bien bonito pero me decepcionó un poco, la verdad. No creo para nada en este tipo de cosas pero me hacía gracia saber que me pronosticaba el papelito. En fin, me animé a volver a intentarlo en otro templo unos días después. La poesía decía: 

El agua fluye siempre hacia abajo, 
pero refleja las altas montañas; qué apropiado
que nuestro corazón también sea humilde, 
pero que refleje altos fines



Cajas de Omikuji en Meiji Jingu

 
Takeshita Dori

Con la decepción a cuestas decidí cambiar de aires e irme caminando a un ambiente completamente distinto, nada místico ni mucho menos espiritual: Takeshita Dori. Una calle muy peculiar llena de tiendas y restaurantes pero sobretodo llena, llenísima de gente! También es una zona donde es fácil encontrarse chicas vestidas de lolitas. 

La calle no es muy larga pero tardé muchísimo rato en recorrerla debido a la gran cantidad de personas que allí nos encontrábamos.




Takeshita Dori Street



Tiendas en Takeshita Dori Street



Takeshita Dori Street



Puesto de crepes en Takeshita Dori street


Chicas vestidas de lolitas en Takeshita Dori y alrededores

Y allí empezó a apretar el hambre y viendo lo lento que recorría la calle paré a comer a un restaurante tipo comida rápida que me encantó. Todo lo que véis en la bandeja me costó 550 yens y el agua como siempre está incluida. En este caso podías ir a rellenarla tantas veces como quisieras. ¡Me encantó todo! Mmmm



Comiendo en un restaurante en Takeshita Dori Street

Comida en Takeshita Dori street



Omotesando

Al salir de Takeshita Dori seguí paseando por la calle Omotesando, una gran avenida llena de restaurantes, tiendas de marca y cafeterías y... de gente! No sé si era por ser domingo o si siempre es una zona tan concurrida... 

Omotesando



Shibuya

Y caminando caminando llegué hasta Shibuya y su famoso cruce, el más transitado del mundo. Había visto muchas imágenes de la cantidad de gente que cruza en este punto pero realmente pensaba que la gran confluencia de gente se daba en horas punta o momentos puntuales y no cada vez que el semáforo se pone en verde. Me sorprendió ver la cantidad de gente que pasa por este punto a cada minuto. Y me gustó ser una más, esperar a que el semáforo se pusiera en verde y cruzar la calle siendo una hormiguita más del espectáculo. 

Supongo que la mayoría sabréis que uno de los mejores lugares para ver el trascurso de gente en todas direcciones es desde la 1ª y 2ª planta del Starbucks de la esquina. Allí fui y tuve la suerte de encontrar sitio para sentarme justo delante del cruce. Me tomé un caffe-latte machiato por 390 yenes viendo el "barullo" que puede llegar a las 1000 personas cada vez que hay cambio de semáforo. 



Shibuya


Cruce de Shibuya


Cruce de Shibuya desde Starbucks



Cruce de Shibuya desde Starbucks



Cruce de Shibuya desde Starbucks


Aunque os recomiendo también otro punto desde donde casi se ve mejor, la estación de tren que hay justo enfrente, las ventanas son más grandes y no hay tanta gente alrededor, mirad...

Cruce de Shibuya desde la estación de tren



En esta zona, por la calle, puede que veáis unas personas con petos que se ofrecen como guías, gratuitos, a los que podéis hacerles preguntas y os informarán encantados, podéis fiaros, en Japón no suele haber timos como puede pasar en otros países como China donde puede que esquiváramos el famoso timo del té.

Y ahora viene mi momento desesperación. Acabo de ir a la carpeta de fotos y vídeos de Japón para editar el vídeo en el que me grabé a mi misma cruzando el cruce y ver también los miles de vídeos que grabé de la gente cruzando en Shibuya y acabo de ver que he perdido toda la carpeta de vídeos de Japón que contenía los vídeos del móvil y la cámara! NO está ni en el PC ni en el disco duro externo donde hago copia de todo, no entiendo nada!! No sé que puede haber pasado! En fin... :'(


Hachiko

Entre todo el gentío me sentí buscando a Wally a la hora de encontrar la famosa estatua de Hachiko frente a la estación. No quería perderme este monumento por la bonita pero triste historia que hay detrás de este perro tan fiel. La historia cuenta que su dueño, el profesor Eisaburo Ueno, falleció un día dando clase. Ese día Hachiko fue a esperarle, como de costumbre, a la estación de Shibuya a la hora que él solía llegar de regreso a casa. Durante 9 años Hachiko siguió acudiendo todos los días a la misma hora a la estación a la espera de su dueño. 


Estatua de Hachiko con su nuevo amiguito en Shibuya



Me sorprendió ver a un gatito acompañando la estatua de Hachiko ajeno a todas nuestras miradas y flashes. He leído por internet que todos los días se posa debajo de la estatua y le hace compañía durante varias horas. No se sabe muy bien quien es su dueño pero no se trata de un gato callejero porque le van cambiando el collar, así algunos días luce collares de perlas, otros pequeñas bufandas, etc. 


Odaiba

Todavía me quedaba energía para más y decidí ir a visitar la isla artificial de Odaiba, una enorme zona de recreo con vistas a la bahía de Tokyo. Tiene la particularidad de tener una recreación de la estatua de la libertad y el puente de Rainbow, un puente colgante que une a Odaiba con la bahía de Tokyo y al atardecer le da un encanto especial.  

Me fui al metro y pagué 190 yenes del billete. Voy a comentaros una particularidad del metro. Tu decides donde quieres ir, miras lo que cuesta, lo pagas en la máquina y te sale el ticket. Entras en el metro, recorres tus paradas y a la hora de salir del metro la puertas están abiertas pero debes pasar tu billete por el torno. Si todo es correcto las puertas se mantienen abiertas pero si no pones el billete o bien o si la tarifa que has pagado es inferior a la del viaje que realmente has hecho las puertas se cierran, como me pasó a mi al llegar a Odaiba ya que me había equivocado al escoger la tarifa. Pero no hay problema, encontraréis una máquinas llamadas "fare adjustment" para pagar la diferencia del billete y poder salir, así que pagué 190 yenes más y arreglado! 





De camino a Odaiba


Máquina Fare adjustment en el metro de Tokyo



Salí por el centro comercial Venus Fort, justo al lado de la Noria, uno de los símbolos de Odaiba.

Venus Fort, Odaiba, Tokyo


Venus Fort, Odaiba, Tokyo


Enseguida, llegué al edificio central de la FUJI TV. Hay algunos espacios abiertos al público, como el observatorio en forma de esfera o una zona comercial y de restaurantes, pero como no me llamaba la atención, era tarde y empezaba a estar cansada me quedé un rato observando la fachada que es un espectáculo de luces y sonido que merece la pena en sí mismo. Si no hubiera perdido los vídeos de la cámara, como os he comentado, os podía haber enseñado una recreación que hicieron de los dibujos de Oliver y Benji, con música, que me pareció muy chulo.  


Edificio Central de la Fuji TV


Edificio Central de la Fuji TV



En esta zona encontraremos también el Diver City Tokyo, una gran zona comercial que sorprende por la gigantesca maqueta de Gundam, el robot de una popular serie de anime de 18 metros, que hay en la entrada.


Gundam en Diver City Tokyo


Y finalmente llegué a la estatua de la libertad, situada en un punto clave en un paseo que te permite disfrutar de las vistas de la bahía de Tokyo y del puente Rainbow, que de noche iluminado es precioso. 


Estatua de la libertad, puente Rainbow y bahía de Tokyo en Odaiba



Puente Rainbow y bahía de Tokyo en Odaiba



Puente Rainbow y bahía de Tokyo en Odaiba





Puente Rainbow y bahía de Tokyo en Odaiba


Y ahora sí que el día no dio para más, fue un día muy completo que me dejó bastante cansada así que cogí el metro pagando 380 yenes para llegar a Ginza y 170 yenes de Ginza a Asakusa. Yo no vi la manera de pagar directamente todo el trayecto entero de una vez aunque tengas que hacer transbordo, que sería lo más cómodo, si existe la opción yo no la supe encontrar. 

Una vez en Asakusa me fui a un restaurante situado al lado del hotel de estos que tienen el plato de cera en el escaparate en el que es facilísimo escoger la comida aunque cuesta elegir, te lo comerías todo.



Mi cena!! :)


Después de cenar me fui directa al hotel para reponer fuerzas para el siguiente día, un día genial que pasé en Kamakura, sitio que recomiendo visitar sí o sí! Y a la vuelta... una visita de Tokyo de noche desde las alturas. ¡Os lo cuento! 


Resto de entradas del viaje:

- Japón. Índice y vídeos

- Día 0. Preparativos

- Día 1 y 2. Barcelona - Qatar (Doha)

- Día 3. Tokyo. Senso-ji, Nakamise street, Donburi, Kappoburi, Akihabara, Ueno, Myojin

- Día 4. Tokyo. Palacio imperial, Meiji Jingu, parque Yoyogi, Takeshita Dori, Omotesando, Shibuya, Odaiba

- Día 5. Tokyo. Flamme d'Or - Kamakura: Engakuji, Tokeiji, Kenchoji, Tsurugaoka, Buda - Tokyo: Torre de Tokyo.

- Día 6. Kyoto. Kyomizudera, calle de la tetera, Sanjusangen-do, Higashi Hangasi, Nishi-Hangashi, Pantocho, Gion

- Día 7. Kyoto. Arashiyama: kankunji, Ryoan-ji, Nina-ji, Toniyu, Bosque de Bambú, Nijo Castle, Kyomizudera, Nanzen-ji street,

- Día 8. Inari: Fushimi Inari - Nara: Kofukuji, Parque de Nara, Todaiji, Kasuga Taisha

- Día 9. Kibune - Kurama - Kyoto: Heian Jingu, Ginkaku-ji, camino de la filosofía

- Día 10. Tokyo. Ginza, Tsujuki

- Día 11. Qatar (Doha)